Ha pasado mucho tiempo desde la ultima vez que escribí...cosas no han faltado que contar...pero como me tomé vacaciones no vi un PC en un mes completo...
Ahora es diferente, nuevamente en las pistas...tengo que contar lo que me paso un día 14 de Marzo, en el estadio nacional...
Ya perdidas todas las esperanzas de ir a escuchar ver y sentir a Roger Waters, solo un par de horas antes mi gran amigo Ismael me regala la entrada...y lo que se vivió ese día es lejos lo más increíble que se pueda contar...el mejor concierto (y eso que tengo terreno recorrido en materia de conciertos) de toda mi vida, que creo que será difícilmente superado...me sentí superada por la situación, la música hacia el trabajo por sí sola...
Roger Amo y Señor de cada una de sus letras nos regaló una noche llena de magia...de sonidos...de buena música de una tremenda "volá" por que no decirlo jejejeje..increibleespectacularlomejorfantasticomisticohistóricomagistrallomejordelomejorúnico...todas esas palabras se quedan cortas ya que si las digo o las cuento nadie me las creerá...solo puedo citar al gran Juanito Cornejo "Mucho más que un recital, lo que se vivió con “Dark Side of the Moon” fue una experiencia. Así, exagerado y todo, da lo mismo. El que no se la crea, es porque no fue"
"Qué queda por agregar, no lo sé. ¿Por qué fue tan potente? ¿De qué manera nos pudo haber llegado tan profundo? Impresionante lo que puede lograr la música. Cincuenta mil personas que sabían a lo que fueron. No podía ser solo un desfile de canciones. Tenía que ser una experiencia mucho más completa. Y lo fue. Fue notable. Sigo en estado de shock. Creo apropiado invitarlos a compartir lo que les significó la noche del 14, porque va a quedar marcada con letras doradas en nuestros calendarios. Porque hay que compartir el gozo de haber estado ahí. Seguramente cuando mañana lea estas líneas tan grandilocuentes, con la mente más fría, me van a dar risa, no sé. Pero qué importa. A todos nos gusta jugar a estar locos o creerse genio por un rato. Todos queremos ser Roger Waters"


3 comentarios:
Desconfianza fue lo primero que me llegó a la cabeza. Falta la precisión de Gilmour. Falta el espacio de Mason. Falta la sutileza de Wright. Falta Pink Floyd. Sí, falta, pero cada canción en el concierto le pertenece a Waters como un peluche de infancia. O el libro que te marcó a los 10 años. Y el chancho sigue volando con su cara regordeta y vuela diciéndonos Libre al Fin. Y el haz del prisma pasó y no fue un segundo ni menos, hasta ahora no se me borra del mate. Gracias Laurita por acompañarme, lejos lejos, lo mejor de este año.
Jajajaja...Entiendo y comparto totalmente el sentimiento. Yo tuve la oportunidad de ir la primera vez que vino este genio de la musica contemporanea y tambien quede marcando ocupado varios meses....es que cuesta mucho sacarse un concierto de tales magnitudes...y crees que todo lo que pueda venir en materia de conciertos ya es irrelevante
pero amiga,...pasa el tiempo y todas las cosas se van haciendo difusas, lo que si siempre te van a quedar los acordes de esa noche y la experiencia de un gran conciento que compartiste con miles de personas que estaban en la misma tuya y te va a quedar tambien, la anecdota que le vas a contar por mucho tiempo a tus amigos y seres que lo merescan.
La vida esta hecha de pequeños pedazos que se van armando como retazos separados de tela... Como cuando tomas el helado muy rapido y te duele la cabeza, o cuando juegas con tu lengua moviendo tu ultimo diente de leche, o el ultimo dia de clases de colegio, el primero de la universidad, el primer beso del gran amor de tu vida, esa tarde entera esperando que te llamen, hacer fila en la tienda para comprarte un disco que acaba de salir... ver el amanecer con un par de copas de vino y de historias en el cuerpo... tu primer buen sueldo, renunciar a tu trabajo por conviccion propia, verte en el espejo y no ver ya lo mismo...
En todos esos pequeños momentos que hacen esta vida grandiosa, hay un pequeño pedazo de Pink Floyd sonando... como un dia nublado sin lluvia caminando por la calle escuchando Confortably Numb.
Y repetir todo eso, resumido, compacto, un preview de 2 horas de 30 años de vida en un solo concierto es una de las experiencias metafisicas mas alucinantes.
Larga vida a Floyd!
Publicar un comentario